" Vive de tal manera, que cuando tus hijos piensen en justicia, igualdad, cariño e integridad, piensen en tí ".

domingo, 6 de marzo de 2016

Tú puedes volar, con sólo intentarlo lo puedes lograr, subes y bajas…¡La vida es así! Saltando (Pixar, 2003)

Cualquier experiencia temprana vivida de forma negativa puede ser una huella permanente en el cerebro de un niño. Queda claro que como padres, nos es imposible protegerlos en cada momento, de ahí, que sea una buena idea que de forma muy temprana les ayudemos a desarrollar la confianza y el conocimiento.
Actúa como modelo favorecedor en el desarrollo emocional de tu hijo. Transmítele la idea de que nada ni nadie puede poner cadenas a sus pies para impedirle saltar y tocar el cielo. Crecer implica pasar épocas de cambios complejos donde no dejar nunca de ser uno mismo: alguien que merece ser feliz, una persona que aprende de las dificultades para dar nuevos pasos con mayor seguridad. La sabiduría del “conejilope” Si hay alguien excepcional en este corto es el conejilope, una criatura imponente, sabia y afable, que hace ver a nuestro cordero dos verdades en las que deberíamos reflexionar:
Nuestro ciclo vital está lleno de imprevistos, de cambios que nos hacen caer y oportunidades que nos obligan a brincar. Nuestra propia disposición es la única que nos permitirá sobrevivir a cada época, y en nuestra mente, se encuentra la llave a cada puerta que la adversidad suele cerrarnos. Los cambios nos invitan también a poder aplicar nuevas estrategias para salir fortalecidos y renovados. En nuestro corto, el cordero era un gran bailarín, pero tras la primera “esquilada”, opta por cambiar la danza por los saltos: ahora apunta más alto, ahora toca el cielo…Te dejamos con el corto esperando que lo disfrutes con tus niños y que lo compartas.

Tú puedes volar, con sólo intentarlo lo puedes lograr, subes y bajas…¡La vida es así!